CAI, Jorge Newbery y Huracán no aflojan y siguen ganando

En Km5, el Azzurro mantuvo el puntaje ideal al vencer a USMA, mientras el Lobo goleó al Aguilucho y se consolida como escolta en una fecha con varios resultados destacados. En tanto, el Globo ganó en su visita a Portugués.

La cuarta jornada del torneo Apertura A volvió a ratificar el gran presente de la Comisión de Actividades Infantiles, que se impuso como local en Km5 frente a USMA y continúa en lo más alto de la tabla sin dejar puntos en el camino.
El único tanto del encuentro llegó desde el punto del penal, a través de José Chacón, suficiente para sellar un nuevo triunfo y sostener la racha perfecta.

En otro de los partidos salientes, Jorge Newbery mostró contundencia y superó con claridad a su rival por 3 a 0.
El conjunto aeronauta encontró los goles en un penal convertido por Alexander Vera y en un doblete de Garay. Además, el encuentro marcó el estreno de Edgardo Gordillo como entrenador, tras la salida de Hugo Barrientos.

Con esta victoria, el equipo se mantiene como inmediato perseguidor del líder.

También sumaron de a tres Saavedra y Huracán, que se ubican apenas un escalón por debajo en la pelea.
El conjunto del Parque se impuso en un duelo vibrante por 4 a 2 ante Petroquímica, gracias a los aportes ofensivos de Jesús Molina, Bautista Carrizo, Santino Barrientos y Nicolás Reyes. Huracán, en tanto, logró un triunfo trabajado en condición de visitante, derrotando por la mínima a Portugués con un tanto del colombiano Yeinner Obando Castro.

Por su parte, Rada Tilly tuvo un sólido desempeño fuera de casa y se quedó con la victoria por 2 a 0 frente a Diadema.
Los goles fueron convertidos por Enzo Charete y Maximiliano Biasussi, en un encuentro donde supo imponer condiciones.

Finalmente, Sarmiento protagonizó una remontada para rescatar un empate ante Laprida en un partido cargado de emociones.
El conjunto local había tomado ventaja de dos goles gracias a Thiago Rearte y Enzo Jones, pero el “Depo” reaccionó a tiempo: un tanto en contra de Francis Borquez y la aparición de Franco Erro permitieron sellar la igualdad definitiva.