El documental «Algo ha cambiado» llega al Cine Teatro Español con un viaje íntimo al universo del blues

La película dirigida por Sergio Bonacci Lapalma se proyectará el 27 y 28 de marzo y reconstruye el vínculo entre Melvyn Deacon Jones y Norberto Pappo Napolitano, ícono del blues nacional, en una road movie cargada de historia, música y memoria.

El Cine Teatro Español será escenario de la proyección de Algo Ha Cambiado, el nuevo documental musical dirigido por Sergio Bonacci Lapalma, que propone un recorrido emocional y sonoro por la historia del blues en Argentina.

La película, que se exhibirá los días 27 y 28 de marzo, sigue el regreso al país del organista Melvyn Deacon Jones y reconstruye el auge del género durante la década de 1990, período en el que Norberto Pappo Napolitano se consolidó como su máxima figura. A través de este viaje, el film explora la conexión entre la escena local y referentes internacionales, trazando una historia de amistad, influencia y legado.

Con testimonios de músicos como Gilby Clarke, Carmine Appice, Larry McCray y Zakiya Hooker, la obra se presenta como una road movie que va más allá de la biografía tradicional para transformarse en una crónica sobre el “blues en español” y su identidad propia.

“Yo quería buscar el feeling del blues en un proyecto cinematográfico. Ese fue mi reto como realizador: que la gente se quede con algo que no se ve, sino que se siente”, expresó Lapalma en una entrevista con Rolling Stone. Su interés por la figura de Pappo surgió tras la lectura de El Hombre Suburbano, obra del periodista Sergio Marchi.

El documental también pone en valor el trasfondo afroamericano del blues y su influencia en la cultura argentina, apoyándose en archivos y relatos como los del periodista Jorge Pistocchi, que aportan una mirada histórica poco difundida.

Lejos de los relatos lineales, Algo ha cambiado construye una narrativa que combina ruta, memoria y música. La figura de Pappo emerge como un puente entre mundos: desde el under porteño hasta los escenarios internacionales, donde logró reconocimiento no como imitador, sino como un músico auténtico, con estilo propio y una interpretación visceral del blues.

Más que un documental, la película funciona como un homenaje a la amistad, a la cultura compartida y al poder de la música para trascender fronteras.