Noelia Alderete, madre del adolescente asesinado en mayo de 2024 cuando esperaba el colectivo para ir a la Escuela 711, contó cómo vive el proceso tras la pérdida de su hijo, su participación en Buenos Aires durante el debate por la ley de imputabilidad y el acompañamiento a otras familias víctimas de hechos similares.
A casi dos años del asesinato de Gonzalo Guenchur, el adolescente que fue atacado cuando esperaba el colectivo para ir a la Escuela 711, su madre, Noelia Alderete, continúa transitando el duelo mientras acompaña a otras familias que atraviesan situaciones similares y participa en espacios donde se debate la búsqueda de justicia.
“Siempre estoy en contacto con Bárbara. Desde que pasó lo de Maxi traté de estar. Es una forma de acompañarnos, de darnos fuerza. Más allá de que lo de mi hijo ya terminó, me parece importante también acompañar”, expresó Alderete en diálogo con EL CRONISTA CR.
La mujer relató que el contacto con otras familias la moviliza profundamente. “Recién estaba mirando una foto de Maxi y uno siempre piensa: chicos tan lindos, tan queridos. Ver que tenía una familia presente te conmueve mucho”, señaló.
En ese marco, Alderete también se refirió a su presencia en Buenos Aires durante el tratamiento del proyecto de ley sobre la edad de imputabilidad. “La verdad es que no pensé que iba a poder estar allá. Gracias a Dios se dio el poder viajar y fue muy movilizante”, contó.
Según relató, la jornada estuvo atravesada por emociones intensas. “Fue una sensación muy rara porque es volver a revivir el dolor y compartir con otras familias que pasaron exactamente lo mismo. Todos teníamos la sensación de que no habíamos podido tener justicia para nuestros hijos o familiares”, explicó.
La definición del debate legislativo fue un momento particularmente fuerte. “Cuando se definió la ley, lo primero fue durísimo, todos rompimos en llanto. Fue como poder desahogarnos, cerrar un ciclo y volver a creer en la justicia. Decir: ‘Bueno, esta vez nos tocó’. Fue fuerte, pero también algo lindo”, recordó.
Alderete pudo asistir gracias a una invitación de la senadora Andrea Cristina. “No lo dudé, porque son cosas que uno no puede hacer solo. No tenemos el acceso de decir ‘voy a participar por mi cuenta’. Lo agradezco de corazón, porque hubo varias personas que pudieron llevarme. Es un privilegio poder estar y que te tengan en cuenta”, expresó.
Sobre cómo atraviesa hoy el día a día junto a su familia, explicó que el proceso es cambiante. “Hay días buenos y días malos. Trato de no remover mucho la parte emotiva porque si no siempre terminás igual. Uno se refugia en lo que tiene: la familia, mis otros hijos, la religión”, contó.
También señaló que recurre a herramientas personales para sobrellevar los momentos difíciles. “En los momentos complicados uno vuelve a los recursos psicológicos: respirar, pensar en otra cosa, buscar el lado positivo”, dijo.
En ese sentido, destacó el acompañamiento que recibieron como familia. “Más allá de lo que pasó con Gonza, también se puede ver lo bueno porque siempre lo tuvieron presente en todo, ya sea desde la escuela, en lo público o incluso en la política”, remarcó.
Respecto a la causa judicial por el asesinato de su hijo, Alderete explicó que el proceso se cerró rápidamente, aunque logró acceder a nuevas instancias de investigación. “La causa cerró enseguida. Acá te la cierran en una semana. Yo pude pedir más pruebas y pericias a través de Nación, para estar segura de que la persona que habían señalado era realmente la responsable”, detalló.
Sin embargo, también cuestionó el funcionamiento del sistema judicial local. “En Comodoro se maneja raro. Me enteré por los medios de que habían cerrado la causa y tuve que llamar yo para pedir que me devuelvan las cosas de mi hijo. Ni siquiera te avisan”, afirmó.
Finalmente, aseguró que las familias muchas veces deben insistir para que se investigue. “Te tenés que manejar por cuenta propia, pelear para que investiguen, pelear para que te hagan parte. Te presentás como querellante y nunca te aceptan. Tratan de cerrar todo enseguida”, concluyó.
