Crece la preocupación por recién nacidos con drogas en el organismo

Desde Neonatología del Hospital Regional advirtieron que en los últimos tiempos se registran casos de recién nacidos expuestos a drogas durante el embarazo. Los bebés deben quedar bajo observación médica para detectar posibles cuadros de abstinencia.

Profesionales de la salud encendieron una señal de alerta en Comodoro Rivadavia ante la presencia de bebés que nacen con cocaína en sangre, una situación que obliga a aplicar estrictos protocolos médicos para resguardar la salud del recién nacido.

La advertencia fue realizada por Elena Acosta, jefa del área de Neonatología del Hospital Regional, quien explicó que cuando una mujer llega al parto con antecedentes de consumo de sustancias se realizan estudios toxicológicos tanto a la madre como al bebé.

“Incluso si el resultado de la madre es negativo, pero existen antecedentes de consumo durante el embarazo, el análisis igualmente se solicita al recién nacido”, señaló la especialista.

Cuando ambos resultados dan negativo, el bebé permanece con su madre y se permite la lactancia materna. Sin embargo, si la madre, el recién nacido o ambos presentan resultados positivos a sustancias como cocaína, se activa un protocolo especial de control clínico.

En esos casos, la lactancia materna se suspende de manera preventiva y el bebé es ingresado al área de observación neonatal durante al menos 24 horas, donde permanece bajo monitoreo permanente del equipo médico.

El objetivo es detectar signos del llamado síndrome de abstinencia neonatal, una condición que puede desarrollarse en bebés que estuvieron expuestos a drogas durante la gestación.

Elena Acosta,Jefa de Neonatología del Hospital Regional

Para evaluar el estado del recién nacido, el equipo médico realiza un seguimiento clínico que analiza distintos parámetros vitales. Entre los síntomas que pueden aparecer se encuentran irritabilidad, succión excesiva, bostezos frecuentes, dificultades respiratorias, pausas en la respiración, convulsiones y alteraciones cardíacas.

Acosta también advirtió que en algunos casos se han registrado cuadros graves de abstinencia en recién nacidos, con complicaciones como convulsiones, hipoglucemias, hemorragias y apneas. “Incluso paros respiratorios, lo que obliga a una vigilancia constante en las primeras horas de vida”, explicó.

Durante el período de observación, el bebé permanece internado en el área de Neonatología, aunque los padres pueden acompañarlo mientras se realizan los controles médicos.

Según indicaron desde el hospital, este tipo de situaciones se observa con mayor frecuencia en los últimos años, especialmente en madres adolescentes. En muchos casos, los antecedentes de consumo ya se detectan durante el embarazo, lo que permite anticipar controles al momento del parto.

Cuando el consumo se detecta sin intervención previa, el hospital da participación al área de trabajo social, que evalúa si corresponde avanzar con otras acciones institucionales, mientras el equipo médico continúa enfocado en la atención clínica del recién nacido.