El goleador de los clásicos y el arquero héroe del ascenso regresan al Aeronauta con una misión cargada de historia, emoción y nuevos desafíos en Comodoro Rivadavia.
El 2026 comienza a escribirse con tinta azul y blanca en el Club Atlético Jorge Newbery. Y lo hace con regresos que no se explican: se sienten.
Oscar Marchant vuelve al Lobo con una misión que trasciende lo futbolístico. El goleador de los clásicos, el de los golazos que todavía se gritan en cada rincón de la tribuna, regresa con un sueño profundo: cumplir el deseo de su hijo Tahiel y retirarse con la camiseta del club de sus amores.
Campeón en reiteradas oportunidades y dueño de tardes inolvidables, Marchant vuelve procedente de General Saavedra en busca de nuevos objetivos con el Aeronauta. Su regreso no es solo una incorporación de jerarquía: es el reencuentro con una historia que late fuerte en cada hincha. Porque hay regresos que no se explican… se sienten. Y el suyo vuelve a latir en azul y blanco.
Pero no es el único que retorna a casa. El histórico arquero Martín Tula también regresa a su lugar en el mundo: el Club Atlético Jorge Newbery. Tras su partida en 2019, vuelve a vestir la camiseta que tantas veces defendió con el alma.
Héroe del ascenso al Federal B en 2016, campeón en múltiples competencias y uno de los grandes ídolos de la institución, Tula retorna al Aeronauta para afrontar la temporada 2026 con la misma entrega que lo convirtió en referente.
Después de su paso por Deportivo Portugués, el arquero vuelve al arco donde fue gigante, al club que lo vio consagrarse y al que le regaló páginas doradas que aún emocionan. Y todo indica que todavía quedan muchas por escribir.
El Lobo se prepara para un nuevo año con nombres propios que ya son parte de su historia. Dos regresos que alimentan la ilusión. Dos símbolos que vuelven a casa.
