La Asociación Trabajadores del Estado reclamó una nueva propuesta paritaria que supere el 2,5% ofrecido por el Gobierno y reiteró el pedido de pase a planta para trabajadores precarizados.
En el marco de una jornada nacional de lucha, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) llevó adelante este martes una concentración en Calle Alcina, con la participación de auxiliares de la educación, trabajadores de la salud y distintos sectores de la administración pública provincial.
La referente sindical Verónica Rosales explicó que la medida se encuadra en un paro nacional convocado en rechazo a la reforma laboral. “Hoy nos juntamos desde las 10 de la mañana para marchar en contra de esta reforma que nos perjudica a todos, no solamente a nosotros, sino a todos los trabajadores del país”, señaló.

La dirigente destacó la importancia del acatamiento a la medida de fuerza, especialmente en el contexto del reciente inicio del ciclo lectivo. “No solo estamos marchando en contra de esta reforma que nos perjudica, sino también por paritarias salariales”, remarcó.
En relación a las negociaciones salariales en la provincia, Rosales indicó que ya se realizaron reuniones en el área de educación y bajo la Ley 1987, pero calificó de insuficiente la propuesta oficial.
“Fue una propuesta muy baja la del gobierno, del 2,5 por ciento, así que quedamos en volver a reunirnos la próxima semana. Que el gobierno sepa que estamos dispuestos a luchar porque es muy insuficiente lo que están ofreciendo en todas las carteras”, afirmó.

Asimismo, confirmó que también se desarrolló la paritaria del sector salud y subrayó que el gremio busca continuar el diálogo, pero con una oferta que cubra, al menos, el costo de la canasta básica.
“Queremos seguir negociando con el gobierno, pero que sea un aumento que los trabajadores puedan ver reflejado y que mínimamente cubra la canasta básica”, sostuvo.
Otro de los reclamos centrales es la situación de los trabajadores monotributistas y precarizados. Rosales recordó que el gobierno provincial se había comprometido el año pasado a concretar el pase a planta permanente de 750 trabajadores en dos etapas de 350, compromiso que hasta el momento no se cumplió.
“La idea es que vayan pasando a planta, que no tengamos más compañeros precarizados”, expresó.

En cuanto a posibles bajas de personal en salud y educación, la referente sindical indicó que no se registraron cesantías, aunque sí se presentaron situaciones vinculadas a trabajadores con licencias prolongadas.
“No podemos dejar afuera a un compañero que realmente está enfermo”, señaló, y aclaró que esos casos se encuentran en proceso de regularización.
Finalmente, Rosales aseguró que la reforma laboral genera preocupación entre los trabajadores.
“Todo el mundo está asustado, pero esto es lo que se votó y ahora hay que poner el pecho a las balas. Todo lo que perjudique al trabajador no lo vamos a aceptar y por eso hoy estamos en la calle”, concluyó.

