Una pareja encontró un bidón de nafta escondido en el camino al Cajón del Azul, zona afectada por un incendio . El recipiente estaba detrás de un árbol con baja visibilidad, lo que podía provocar su explosión por el calor.
Los testigos abrieron el bidón despacio para liberar gas y luego se dirigieron a un oficial en un cuatriciclo para informar sobre el hallazgo. El oficial respondió «Ahora es mío» y se negó a tomar datos. Ante la negativa, los denunciantes amenazaron con difundir el hecho y solicitaron que el oficial les enviara un mensaje con el video del incidente. Al consultar a sus compañeros, estos desconocían el bidón.
Además, se encontraron botellas rotas en la zona, lo que aumenta el riesgo de otro incendio por efecto lupa.
Los testigos publicaron el hecho para alertar a la comunidad sobre el peligro en la zona y expresar su preocupación por los incendios constantes en la comarca.
